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No hay perfección sin esfuerzo. Los mediocres jamás cosechan rosas por temor a las espinas.

martes, 5 de julio de 2011

Una Joven de 18 años se salvó de una muerte segura


Testimonios Reales:

Protagonista Principal: María de Nazareth

Fue una mañana agradable, clima templada, un día más como cualquier otro día con el mismo tono cotidiano. Cercano al medio como a las 11:00 am, llega mí hermano menor del interior del país a la residencia donde yo estaba, pidiéndome que le acompañara a una librería cercana de donde pudiera adquirir una biblia nueva. Habiendo tantos lugares cercanos uno solo resonaba en mi mente. “Medalla Milagrosa” ubicada en la parroquia del mismo nombre de la ciudad de Fernando de la Mora “Departamento Central” Paraguay.

Nos dirigimos a la parroquia y al llegar grande nuestra sorpresa, nos econtramos con un cartelito: “Atendemos de 8:00 am a 11:30 am y de 14:30 pm a 19:00 pm, estábamos en el lugar exactamente al medio día, por lo que le dije a mi hermano “Vayamos a comer algo y luego pasemos al templo a orar mientras llega la hora de la apertura . Una vez que hemos alimentado el cuerpo pasamos al templo para alimentar el espíritu con la presencia del Santísimo. “Bendito Templo, nos acogió con sus puertas de par en par abiertas” entramos y me dirigí en el primer asiento, muy cerca del santísimo y mi hermano quedó muy atrás.

Mientras oraba con los ojos cerrados a Jesús presente en el Santísimo Sacramento antes de dar inicio al rezo de los misterios del rosario en honor a María Santísima, oí en la otra banca, a mi derecha, unas palabras torcidas apenas entendibles que decía, “Aquí estoy” y empezaba a llorar, cada vez lloraba más. Miré de reojos y difusamente vi a alguien arrodillada, instantáneamente surge en mí una inquietud, un impulso para acercarme, pero también no faltaba el miedo y la duda, pero al fin pudo más la santa inquietud de dar consuelo al que sufre.

Sin más, me acerqué y era una bella joven de más o menos 18 años; removido por la compasión le dije: “Mira, siento tu tristeza, no te pido que confíes en mí, ni que me cuente el problema; solo te pido que me acompañes a rezar un solo misterio del rosario y tu tristeza desaparecerá” Ella solloza movió la cabeza arriba abajo dandome a entender que aceptaba y empezamos. A mitad del misterio ella dejó de sollozar y oramos el rosario tan suave pero efusivamente. Al terminar el rosario, nos santiguamos y en ese momento ella me mira a los ojos y me dice una sola palabra “Gracias”, yo veía en su rostro una alegría profunda, las lágrimas se secaron, sus ojos brillaban, irradiaba una hermosa semblante y prosigue: Yo soy Dahiana y quiero contarte sobre mí; allí les dije, “bueno, entonces sí te escucho” Hace 6 meses que había había roto mi noviazgo con un joven, yo le quería con todo mi corazón, pero no nos entendiamos, habiamos terminado pero no puedo superar, él en cambio casi a propósito me hace cosas para hacerme sufrir, busqué todos los medios para arrancarlos de mi mente y corazón pero ya me veo sin fuerzas, he dicho que ya no merecía vivir y estaba a punto de quitarme la vida, cuando un amigo se me acerca como sabiendo lo que me pasaba y me dijo que soñó a la virgen, y le dijo en su sueño que yo viniera aquí al templo para el medio día, que tenía algo que decirme, fue así que llegué aquí con el alma desgarrada desahogándome en ella, pero ahora comprendo que es ella que te llama aquí para hablarme………….

En ese momento con suma alegría, le dije; Así es, esta manera empezamos a estrechar diálogos, comenzando del amor de Dios, ella comprendió cuantos era importante para Dios y cuántos Dios ha sufrido con ella, que ella era la niña de sus ojos y que llegaba el día de su rescate, porque ha respondido al llamado por medio de la Santa Madre. Así mismo le explicaba el valor de los sufrimientos y las enseñanzas que nos dejan en la vida. Pasaron las horas y olvidé a mi hermano, quien pacientemente me esperaba en el mismo lugar. Nos despedimos con abrazos efusivos y nosotros por nuestra parte entramos para realizar la compra de la Bíblia que solo fue un motivo que Dios usó para llamarnos al lugar.

Dios mueve tierra y sol, estrecha caminos, dilata el tiempo por ayudarnos, mi hermano vino de tan lejos por doble razones justas, por la bíblia y por la ocación del encuentro con la joven.

Poco tiempo después, Dahiana me llamó y pidió encontrarse conmigo, quería presentarme una persona a lo que acepté y concordamos encontrarnos en una pizzería. Aquel día, ella trajo consigo un joven que era cristiano comprometido en la espiritualidad y era la misma persona que soñó con la virgen. Ella había confiado una vez más en el amor y ha abierto su corazón dándose oportunidad; resultado:Un nuevo noviazgo pero esta vez cimentada en Cristo.

Al cabo de unos cuántos meses, ella me volvió a llamar para compartirme lo feliz que estaba y que ha conseguido un buenísimo empleo en un puesto bancario. Ella fue sanada de una herida interior muy grave el cual casí acabó con su vida; Ella pasó de la tumba a la gloria en Cristo Jesús el Señor. A él sea la Gloria, la honra hoy y siempre. Amen

Hoy Dios no tiene ojos, oídos, brazos, piernas, labios y corazón que la nuestra: Él ve con nuestros ojos la necesidad de los afligidos, oye con nuestros oídos los lamentos, los clamores de quienes sufren y necesitan consuelo, usa nuestros brazos para tender a los que han caído en el error y no pueden por si solo levantarse, se traslada através de nuestras piernas para llegar hasta los más necesitados, habla por nuestros labios para proclamar la buena nueva del Evangelio y vive en nuestro corazón para amar.

Es decir; Dios ve, escucha, ayuda, camina, habla y ama a través de nosotros. Qué importante somos para Dios....

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanto la historia, y estoy de acuerdo que somos instrumentos en las manos de Dios y somos los canales a traves de quienes El derrama sus gracias sobre los demas. Gracias por compartir esta bella historia.

Raquel Sanabria dijo...

Que bonita historia, realmente me emocionó...es increible saber hasta donde llega el AMOR DE DIOS.

Osmar David dijo...

Gracias por sus comentarios, realmente de por si no somos nada, pero en las manos de Dios si somos gran instrumento...
Bendiciones...

Osmar David dijo...

Gracias por sus comentarios, realmente de por si no somos nada, pero en las manos de Dios si somos gran instrumento...
Bendiciones...

Unknown dijo...

Increíble historia ... sin palabras

Unknown dijo...

Increíble historia ... sin palabras